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Herrigel, E. El Zen en el Arte de la Arquería. London, 1979 |
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Herrigel, E. El Zen en el Arte de la Arquería London: Routledge & Kegan Paul, 1979 |
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Muy frecuentemente el destino de una obra no se encuentra del todo prefijado y surge una circunstancia inesperada que lleva a su desterramiento definitivo o a su inclusión preferencial en los caprichosos gustos del público lector. Esto es lo que ha ocurrido en cierta medida con este escueto libro del alemán Eugen Herriger (1884-1955), ya que de publicarse, en un inicio, con unas pretensiones bastante modestas (allá por los años cincuenta, concretamente en 1953-existe traducción en castellano-) se ha convertido con el paso del tiempo, dentro del restringido o minoritario mundo de la arquería japonesa o, más allá, de los exploradores de las artes japonesas en general, en un verdadero clásico acerca de la experiencia de aprendizaje en esta enigmática práctica. Tal vez en ello haya tenido que ver la propia naturaleza de lo escrito, una historia de vida en primera persona sobre los tortuosos pasos dados por el autor en pos de dominar la disciplina japonesa del tiro con arco. Es importante incidir en la idea de que lo escrito por este filósofo alemán no se sale de los límites de la crónica subjetiva, ya que en ocasiones ha sido identificado, muy confusamente a nuestro entender, con un manual teórico de aprendizaje de tiro con arco. Esta sorprendente presunción ha sido determinante a la hora de convertirlo en un texto referencial, pero también a la hora de extender en Occidente una interpretación de la arquería japonesa que parte de los esquemas gnoseológico-espirituales del budismo zen. Este vínculo que soterradamente palpita en el libro de E. Herriger, es desarrollado y argumentado por el autor a través de la profunda influencia ejercida por los estudios de D. T. Suzuki en torno al zen. A decir verdad, no resultaba una lectura excesivamente extraña, habida cuenta de los esfuerzos de D. T. Suzuki por adaptar sus trabajos a la óptica occidental y, sobre todo, teniendo en cuenta los antecedentes neokantianos de E. Herriger, que le acercan a los terrenos esquivos y reservados de la mística occidental, y muy especialmente a la figura paradigmática del maestro Eckhart. Siendo así, el ofrecimiento a impartir clases de filosofía en la Universidad Imperial Tōhoku en Sendai (hecho que acaece desde 1924 hasta 1929) fue un auténtico regalo de la fortuna ya que le proporcionó una oportunidad inmejorable para prospectar lo que, a sus ojos, era, sin atisbo de duda, el equivalente espiritual a las corrientes místicas de la historia europea. Visto desde esta perspectiva, se ha de incidir en el hecho de que el aprendizaje de la arquería japonesa por E. Herrigel fue considerado, en un primer momento, como algo meramente circunstancial, como un complemento obligado por los convencionalismos de la sociedad japonesa (así al menos se lo hace saber su colega Sōzō Komachiya) para llevar a cabo los estudios que realmente le interesaban, los que tenían que ver con el budismo zen. Sin embargo, no ha de transcurrir mucho tiempo para que este arte acabe siendo considerado por el autor como una síntesis práctica de los preceptos fundamentales budistas, en la medida en que, lejos de ser un deporte o un mero divertimento (como así es entendido por algunos círculos, según él, de manera muy superficial) en realidad lo que subyace detrás de la destreza técnica de la sujeción del arco y del lanzamiento es un ritual religioso, un compendio sistemático de ejercicios espirituales que llevan al individuo al enfrentamiento consigo mismo en pos del desprendimiento del ego. For them the contest consists in the archer aiming at himself -and yet not at himself, in hitting himself- and yet not himself, and thus becoming simultaneously the aimer and the aim, the hitter and the hit. Or, to use some expressions which are nearest the heart of the Masters, it is necessary for the archer to become, in spite of himself, an unmoved centre. Then comes the supreme and ultimate miracle: art becomes "artless", shooting becomes not−shooting, a shooting without bow and arrow; the teacher becomes a pupil again, the Master a beginner, the end a beginning, and the beginning perfection. (Para ellos, la lucha consiste en que el arquero, que apunta hacia sí y no a sí mismo, sin embargo, se acierta sin acertarse, convirtiéndose así, simultáneamente, en el tirador y en el blanco, en el que acierta y en el blanco mismo. Para emplear expresiones más caras a los Maestros, es necesario que el arquero se convierta, a pesar de sí mismo, en un centro inmóvil. Es entonces cuando se produce el último, supremo milagro: el arte se trasciende, se desprende de todo “artificio”, haciéndose “no-arte”, el tiro se convierte en un “no-tiro”, esto es, un tiro sin arco ni flecha; el instructor vuelve a ser alumno, el Maestro principiante, el fin comienzo y el comienzo perfección). El potencial retórico y persuasivo de este discurso, cuyo basamento se afirma con solidez en la existencia de una meta-física soterrada tras la práctica de la arquería, posee la virtud de producir un efecto de sugestión, no sólo en la comunidad occidental más interesada en la cultura japonesa (familiarizada con este enfoque a través, precisamente, de las obras de D. T Suzuki o de J. Tanizaki, entre otros), sino también en autores contemporáneos nipones como Nishio Kanji (Kōi suru shisaku), Ōmori Sōgen (Zen to kyūdō: Herigeru hakase no “Yumi to Zen”) y Minamoto Ryōen (Budō no shizenkan: Awa Kenzō no baai), quienes reproducen a grandes rasgos estos mismos planteamientos. Eso no puede hacer desdeñar las importantes críticas que han arreciado sobre toda esta corriente que ha querido ver en esta obra, en tanto que el propio E. Herriger lo deja entrever sin demasiada sutileza adoptando algo del estilo teologal propio del lenguaje filosófico alemán, algo más de lo que es: una interpretación personal de la arquería japonesa a través de las vivencias durante seis años con el maestro Awa Kenzō. Por ejemplo, Yamada Shōji (The Myth of Zen in the Art of Archery) desgrana sistemáticamente los puntos más polémicos en torno a la vinculación entre el zen y la arquería establecidos en este texto. En primer lugar, sitúa en la obra de E. Herriger el origen de la mitificación de este vínculo, a través de la elaboración de conceptos propios difícilmente atribuibles a su maestro, ya que se tiene constancia de que Awa Kenzō no estudió de motu propio o con cierta extensión la doctrina zen en ningún momento de su vida. Al mismo tiempo, es conocido el carácter excéntrico de algunas de las prácticas de enseñanza desarrolladas por el maestro Awa Kenzō (como la de transformar el kyūjutsu en shadō), lo que le granjeó fuertes críticas entre los grandes maestros de la comunidad del kyūjutsu del momento como Honda Toshitoki u Ōhira Zenzō. Por otro lado, la intermediación en el campo lingüístico (Sōzō Komachiya hacía de intérprete para ambos, maestro y alumno) provocó numerosos problemas de comunicación y de entendimiento acerca de hechos cuyo sentido resultaba dificultoso transmitir. Esta última circunstancia bien pudo reflejarse en el texto de E. Herriger a través de conceptos como el de “centro inmóvil” o el de “ello dispara”, cuya impronta es más cercana a éste que a Awa Kenzō. Sea como fuere, y a pesar de la visión un tanto mistificada desde la que enfoca su iniciación en la práctica de la arquería, la importancia de esta obra no reside en su apoyatura teórico-filosófica, apenas desarrollada, sino en su valor como testimonio personal del encuentro con una cultura extraña. De esta manera, E. Herriger concentra sus esfuerzos en relatar con profusión de detalles las penurias que experimenta durante el largo proceso de alcanzar cierta maestría en el manejo del arco. La clave de este duro aprendizaje descansa en el desencuentro a la hora de comprender ciertas experiencias vitales e íntimas que trata de transmitirle el maestro, dejando a la luz una relación dialéctica difícil de conciliar entre la mejora y el progreso como factores exclusivos de aprendizaje (planteamiento occidental), y el error como un elemento no periférico a tener muy en cuenta en el perfeccionamiento del arte de la arquería (perspectiva japonesa), entre la voluntad subjetiva como fuente activa de control del lanzamiento con arco (postura occidental) o la identificación inmediata y no tensa con los factores supra-subjetivos a fin de lograr una eficacia en el tiro (postura japonesa). One day I asked the Master: "How can the shot be loosed if "I " do not do it? " "" It" shoots" he replied. "I have heard you say that several times before, so let me put it another way: How can I wait self− obliviously for the shot if "I" am no longer there? " "" It" waits at the highest tension" "Once you have understood that, you will have no further need of me. And if I tried to give you a clue at the cost of your own experience, I should be the worst of teachers and should deserve to be sacked! So let’s stop talking about it and go on practicing" (Un día me atreví a preguntar: -¿Cómo puede dispararse el tiro si “yo” no lo hago? -Ello lo hará-respondió. -Le he oído decir eso mismo en varias oportunidades, de modo que permítame que le formule la misma pregunta de otra manera: ¿cómo puedo esperar el tiro si yo ya no estoy allí? -Ello espera en el puno de máxima tensión. -Y ¿quién o qué es ese Ello? -Cuando lo haya comprendido ya no necesitará de mí. Y si yo tratara de darle el menor indicio en detrimento de su propia experiencia, sería el peor de los Maestros y merecería ser despedido. Por lo tanto, basta de hablar de eso y siga practicando). En suma, un clásico a todas luces referencial que ha constituido un hito en diferentes generaciones de amantes y estudiosos de la cultura japonesa y que resulta, hoy en día, tremendamente aconsejable para quien desee comprender en profundidad el modo en que occidente se ha aproximado, a lo largo del siglo XX, al país del sol naciente. A modo de introducción en la materia: Yamada Shōji, The Myth of Zen in the Art of Archery, 2001; Herriger, E. Die ritterliche Kunst des Bogenschiessens, 1936; Gilberson, E., Japanese Archery and Archers, 1897; Deprospero Onuma. Kyudo: The Essence and Practice of Japanese Archery, 1993; |