Main menu:
Noticias y Actividades > Actividades
La Asociación Vasca de Estudios Orientales / Ekialdearen Ikerketarako Euskal Elkartea / Basque Association of Oriental Studies inició su andadura pública organizando el primer Ciclo de Conferencias el 8, 9 y 10 de Octubre en un magnífico escenario: la Sala de Actos de la Biblioteca Municipal de Bidebarrieta de Bilbao. Este evento reviste el simbolismo de constituir la primera de las diferentes actividades que, de ahora en adelante, trataremos de llevar a cabo y acerca de las cuales se tendrá cumplida información en la propia página Web.
En lo que respecta al ciclo de conferencias, éste, que se pretende repetir con periodicidad, fue presentado bajo el título genérico de “Imaginarios de una frontera mítica: Oriente-Occidente”.
Durante la primera jornada (día 8 de Octubre), el profesor Joaquín Beltrán Antolín (Profesor del Centro de Estudios Internacionales i Interculturales de la Universitat Autónoma de Barcelona. Miembro del Programa Asia de la Fundació CIDOB.) impartió una conferencia titulada ¿Peligro amarillo? El imaginario de China en Occidente entre la geopolítica y la globalización.
Estableciendo una evidente analogía con la estructura narrativa de piezas operísticas o teatrales, el profesor Joaquín Beltrán organizó su conferencia en cuatro actos en los que desgranó progresivamente los momentos clave en la genealogía histórica de los estereotipos que, respecto a China, ha construido Occidente. En el primer acto, se centró en los procesos (en especial de naturaleza económica) que han contribuido al surgimiento de idealizaciones y prejuicios en torno a las colectividades chinas, reflejados de modo paradigmático en las creaciones literarias occidentales de finales del siglo XIX y en la extensión del racismo científico. En el segundo acto relató algunas de las medidas prácticas que desde Occidente se llevaron a cabo para administrar las relaciones con la población china. Desde los precursores actos de genocidio y medidas de apartheid impulsadas por los españoles en Filipinas hasta los desarrollos normativos elaborados a finales del XIX o primera mitad del s. XX por los norteamericanos, canadienses, australianos y británicos para situar en campos de concentración o expulsar a los emigrantes chinos (e incluso japoneses). En el tercer acto explicó con detalle la naturaleza de la presencia asiática en el estado español, los cambios experimentados desde mediados de los años noventa con la visibilización de la población china y los conflictos con la comunidad china. Finalmente, en el cuarto acto prestó atención al hecho de que, aun cuando ya en el siglo XIX estaba en una situación económicamente avanzada, China ha vuelto a despertar hace treinta años progresando económicamente al 10% y adquiriendo un protagonismo creciente en el escenario mundial. La conferencia del profesor Beltrán suscitó un gran interés generándose un encendido debate sobre aspectos concretos de la misma.
En la segunda jornada (día 9 de Octubre), el profesor Antonio Domenech del Río (Profesor de cultura y lengua coreanas en la Universidad de Málaga. Especializado en religiones orientales por la universidad Sogang (Seúl)), impartió una conferencia titulada El encuentro del pensamiento de “Oriente” y “Occidente” en tierras coreanas.
Desde una perspectiva crítica a la visión esencialista establecida desde Occidente, el profesor A. Domenech realizó un pormenorizado recorrido histórico de los contactos de Corea con Occidente, desde los procesos de transmisión de conocimientos a través de las comunidades islámicas en Corea hasta los primeros contactos directos establecidos en el siglo XVII y XVIII. Uno de los factores fundamentales a la hora de favorecer el contacto Occidente-Corea fue la introducción del cristianismo, denominada “la doctrina occidental” (Seohak) a través de los libros de ciencia occidental y de la doctrina católica traducidos al chino por el jesuita M. Ricci (y que llegaron a Corea a través de los intercambios regulares de presentes por parte de la nobleza neoconfunciana coreana con China).
La naturaleza de las relaciones entre Corea y Occidente (entre el cristianismo (“falsa doctrina”) y el confucianismo (“verdadera doctrina”)), que en ciertos periodos de la historia llegó a encauzarse con cierta armonía, se transforma, ya entrados en el siglo XIX, en una evidente confrontación con la llegada de los buques norteamericanos y franceses a costas coreanas y la tesitura para Corea de abrir sus puertos. A ello se suma la continua amenaza de invasión japonesa (circunstancia que se produce, finalmente, en 1910), con las desastrosas consecuencias que, para la cultura y lenguas coreanas, se produjeron. A partir de entonces, hasta las reformas de Gabo en 1894, la relación con las culturas occidentales osciló entre el aislacionismo y la relación abierta. Desde el plano de las ideas se expresó en el surgimiento, por un lado, de un movimiento de “reacción a la heterodoxia” representada por el pensamiento occidental y, por otro, un movimiento más aperturista que defendía el “camino oriental y la tecnología occidental”. Se inicia, pues, un intenso debate sobre cómo responder a la civilización Occidental, debate que, por otra parte, continúa hasta el presente. En todo caso, la definitiva introducción del universo de ideas ilustradas provenientes de Occidente provoca la potenciación de determinadas áreas de la sociedad coreana. En la última parte de su conferencia, el profesor A. Domenech repasó tal influjo en campos tan significativos como la educación, la prensa y el movimiento feminista.
En la tercera jornada (día 10 de Octubre), el profesor Vicente Huici Urmeneta (Graduado en Historia y doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Profesor de la UNED de Bergara), impartió la conferencia titulada ZEN, KARATE, HAIKU: Variaciones sobre la cultura japonesa.
El profesor expuso uno de los conceptos centrales que estructuran la práctica en la mentalidad japonesa y que articulan disciplinas aparentemente tan heterogéneas como el budismo-zen, el aprendizaje del karate-do o la utilización de la forma poética haiku. Ma o Mai articula la geografía y la temporalidad de la práctica. Hay una necesidad de distancia mental y física en la articulación de la cosmovisión japonesa basada en la inexistencia de trascendencia, en el acendramiento de la práctica (algo que presenta diversas connotaciones, sobre todo, en el particular estilo de trabajo y en la adaptación al capitalismo de los japoneses), en el fortalecimiento del momento preciso (Suki, la ocasión), en el significado de la jerarquía (como una socialización de las estructuras de organización natural), en el ahondamiento de la disciplina y el entrenamiento. El profesor V. Huici puso como ejemplo paradigmático el arraigo en la cultura japonesa de una concepción del tiempo circular en espiral (en el que, a cada ciclo de repeticiones regulares, se le incorporan novedades) y no linear, en la medida en que el estrecho vínculo con los ritmos naturales provoca que, en la cultura japonesa, la circularidad cósmica se incorpore a los esquemas temporales colectivos. En medio de todo ello, emerge la figura del sensei, esto es, el de aquel que ya ha repetido en abundancia y ha ahondado adecuadamente en la práctica y, por ello, ayuda a los demás a repetir y concentrarse en la acción. Respecto a ello, el profesor V. Huici estableció semejanzas entre estos modos de entender el mundo y ciertos núcleos de pensamiento de la cultura india, china y, en especial, la antigüedad griega. Igualmente, la cosmovisión japonesa se sitúa en franca oposición con el trasfondo judeocristiano que anima la civilización occidental moderna. Precisamente, esta puede ser una de las causas principales de esa sensación de lejanía cultural que invade a todo aquel que se aproxima a la cultura japonesa ya que, en Occidente se ha perdido el sentido de la ocasión, del cómo, cuándo y qué debemos hacer. La conferencia del Profesor V. Huici causó una gran expectación y contribuyó a poner un excelente broche final a este evento.